Dulce venganza

Queridos amigos, es la primera vez que os escribo un relato, tenia ganas en agradecimiento a todos los relatos que he leído en esta pagina y me han hecho pasar momentos muy agradables.

Isabel y yo habíamos salido a cenar y luego a tomar algo, os comento como es Isabel mide 1,70 pesara entorno a 55kl la talla de sujetador que usa es una 95 ósea esta muy bien armada, tiene un culo respingón y muy bien puesto, como os decía habíamos salido a tomar algo ella nunca quiere llevar la iniciativa y yo la verdad también necesito sentirme un poco deseado, la cena fue por cauces normales hablando de temas sin importancia, después de la cena la lleve a su casa era un día de diario y a la mañana siguiente debíamos madrugar para ir a nuestro trabajo.

Como siempre la acompañe a su portal abrió la puerta tras una dura lucha con la puerta que no quería dejarse abrir, encendimos la luz y la acompañe al ascensor para despedirme (como todas las noches).

Aunque no la había tocado yo estaba a 100 me gustaba mucho, eran las 11 de la noche el barrio estaba muy tranquilo hablo de Mostotes un barrio obrero cercano a Madrid, como siempre la di el beso de despedida, un buen beso en los labios apoyados contra la pared, es momento lo aproveche para poner mi mano sobre su culo respingón y en ese momento pensé este es el momento de vengarme.

Comencé a besarle el cuello zona que yo sabia que a ella le iba a excitar, mis manos estaban ocupadas en acariciar su culo, poco a poco mi cuerpo se acercaba mas al suyo anunciando mi calentura, su cuerpo se pegaba cada vez mas a mi, entonces mis manos pasaron de tocar su trasero por encima del pantalón a buscar sitio en su interior, el roce de piel con piel nos puso bastante mas calientes, mis labios no paraban de besar cuello oreja boca, en un momento ella se separo y me dijo que parase que estaba totalmente mojada y que ya no daba tiempo a irnos, en ese momento yo aproveche su pequeña separación para cambiar mi mano de sitio y metérsela en la parte delantera de su pantalón y rozarle con mucha suavidad el clitoris, me miro a los ojos con los ojos encendidos y me pidió que parase que podía entrar un vecino, pero por la humedad que tenia era evidente que le gustaba, entonces metí mi dedo índice dentro de ella y lo comencé a mover, arrancando un suspiro y su petición de piedad, aquello a ella no le parecía correcto pero no podía resistir, ante aquella petición solo había un opción comencé a mover mi dedo a mas velocidad mirando a sus ojos con deseo la verdad no se si fue la situación el lugar o mi dedo el caso es que tuvo uno de los orgasmos mas rápidos intensos de los que yo recuerdo.

Después nos besamos se coloco la ropa y le dije la próxima vez que no me lo pidas será peor.

Espero que os haya gustado me encantaría recibir vuestros comentarios.

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